Análisis de la educación preparatoria


En 2017, el 56.4% del total de estudiantes de preparatoria y universidad de entre 15 y 29 años de edad estaban inscritos en cursos del nivel superior, mientras que el 38.8% estaban inscritos en cursos de educación media superior, según un estudio realizado.

En el nivel medio superior, el sistema educativo estaba conformado por 59.5% de estudiantes de bachillerato general, 29.1% de tecnológicos y 11.4% de profesional técnico. El 9.6% de los estudiantes se matriculó sólo en sistemas abiertos. Además, el 77.6% asistió a escuelas públicas y el resto a instituciones privadas.

Estos estudiantes eligieron el tipo de bachillerato al que asistirían en el 36% de los casos porque les gustaban los cursos o las vocaciones que ofrecía, en el 23.7% de los casos porque estaba cerca de su casa y en el 22.9% de los casos porque les permitiría seguir con los estudios universitarios (en el caso del bachillerato general).

La estructura y la proporción de la escuela preparatoria elegida no se alteraron de forma drástica, por lo que las preferencias son comparables a la elección del tipo de bachillerato. Aproximadamente el 24.4% de los estudiantes eligió su centro de estudios porque era el más cercano a su domicilio, el 24.4% por su prestigio o alto nivel educativo y el 22.6% porque ofrecía los cursos que les interesaban.

Cuando se hizo el mismo experimento con alumnos de centros públicos y privados por separado, se descubrió que cuando el centro era público, el 40.7% de los alumnos lo elegía por su cercanía, el 23.1% por su estatus y el 18.6% por sus cursos o carreras. Cuando era privada, el 40.4% hizo su elección por el estatus, el 20% por el interés de la investigación y el 15.8% por la ubicación.

En lo que respecta a las personas que sólo tienen un certificado de bachillerato, el 49.4% de ellas estudió en un bachillerato general, el 31.4% en un bachillerato tecnológico, el 19.2% en un bachillerato técnico profesional y el 6.9% en un sistema abierto. De este grupo demográfico, el 78.4% asistió a universidades públicas, y el resto en privadas.

Del total, el 89.2% terminó sus estudios, con un 53.1% de bachillerato profesional tecnológico y un 46.9% de bachillerato general. Algunos estudiantes asistieron a escuelas privadas, mientras que el 77.7% se graduó en escuelas públicas. La eficiencia terminal fue mejor en los centros educativos privados, donde el 92.2% de los alumnos terminaron el bachillerato, frente al 88.4% en los públicos.

De los casi 800,000 chicos que no terminaron el bachillerato, el 35.2% citó limitaciones económicas, el 27% mencionó problemas familiares, el 19.3% dio diversas explicaciones, el 10.31% citó que los cursos eran difíciles y el 8.17% encontró empleo.

Sin embargo, los que estaban matriculados en la educación superior en el momento de la encuesta constituían el 67.9% de los bachilleres generales, el 15.9% de los tecnológicos y el 15.6% de los profesionales técnicos. Esto coincide con la idea de que las personas que deciden cursar el bachillerato general y bivalente lo hacen para continuar con sus estudios superiores.


Diferencias entre preparatoria y bachillerato

Una de las preguntas más frecuentes que pueden surgir a los jóvenes que están listos para comenzar su educación medio superior, e incluso a sus padres, es entender las distinciones reales entre preparatoria y bachillerato. A continuación le ayudaremos a despejar las dudas que pueda tener.


Principales distinciones entre preparatoria y bachillerato

Entender cada concepto es importante antes de elegir en donde estudiar. Preparar a los alumnos para que sigan estudiando es el objetivo principal de un bachillerato. En el último año de bachillerato, lo separan en áreas y recibe una formación completa en ciencias, tecnología, sociales o humanidades. Todo lo que necesite para tomar una decisión bien informada sobre su futuro universitario.

Con un bachillerato, obtiene conocimientos especializados que lo ayudarán a prepararse para el mundo laboral. Sin embargo, si lo desea, puede dedicarse a trabajar, a estudiar o a ambas cosas. Esto no implica que no pueda continuar sus estudios o que éstos no lo preparen para un futuro en la educación superior.

¿Cuál es mejor?

Aunque pueda parecer que la respuesta es fácil, todo depende de la opción que finalmente elija. Por ejemplo, la ventaja de cursar el bachillerato es que estará preparado para trabajar, si así lo desea, y poder pagar sus estudios universitarios debido a que tendrá una base sólida para hacerlo y con validez oficial, lo que la convierte en la opción ideal en muchos casos.

Por otro lado, estudiar la preparatoria es lo que necesita si decide concentrarse en lo académico o si aún no está seguro de lo que quiere estudiar para elegir una carrera a ese nivel.